Llegó la hora de poner las piezas del estoicismo sobre la mesa y de buscar comprender por qué es tan relevante en estos días.
Es notable, en ciertos espacios, que en los tiempos recientes se ha hablado más del estoicismo de lo que se hacía antes de la pandemia, por ejemplo. Según expertos en el tema, el acelerado desarrollo de la tecnología, entre lo que se incluye la inteligencia artificial, por supuesto, está haciendo que como seres humanos nos replantemos lo que nos vuelve diferentes a esos avances.
Vienen al tema preguntas existenciales, que la actualidad nos motiva a plantear. Hay quienes se cuestionan si en verdad es positivo que la esperanza de vida esté aumentando, con lo que básicamente se pone en duda el valor de una vida extendida.
Ante factores como los ejemplificados, el estoicismo está resurgiendo como una respuesta pertinente a la incertidumbre y confusión que provocan estos tiempos turbulentos. Y, además, esta filosofía está siendo adoptada, de acuerdo con los especialistas, sobre todo por los hombres.
¿Qué es el estoicismo?
El estoicismo es una escuela de pensamiento que tuvo su levantamiento en Grecia y Roma durante la Antigüedad clásica.
Para los estoicos, señala la enciclopedia Britannica, el objetivo de toda indagación es proporcionar un modo de conducta caracterizado por la tranquilidad del espíritu y la certeza del valor moral. En otras palabras, el ser humano es capaz de controlar cómo piensa y actúa frente a cualquier elemento del entorno, incluyendo los más adversos.
¿Por qué importa hoy más que antes?
Hay muchas respuestas a esta pregunta, sin embargo, la mayoría de ellas nos llevan a que esta filosofía fue desarrollada para tiempos difíciles, para el liderazgo y, aunque no exclusivo de este pensamiento, para recordar qué nos hace humanos.
Tal parece que ante un futuro que se pinta más impredecible que nunca, la filosofía que vota por la fortaleza interior es una de las más socorridas por hombres de todo el mundo, que, con orgullo, ya se dicen estoicos.