Correr no solo es una excelente forma de mantenerse en forma, sino que también podría ser clave en la prevención de varios tipos de cáncer. Un reciente estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine demuestra cómo el mantener un nivel elevado de actividad física cardiorrespiratoria puede reducir el riesgo de desarrollar hasta nueve tipos de cáncer en los hombres. Esta información podría ser el empujón que necesitas para incorporar el running a tu vida.
Un estudio con resultados sorprendentes
El estudio realizado en Suecia analizó a más de un millón de hombres a lo largo de 33 años. Los investigadores se basaron en los resultados de las pruebas de aptitud física tomadas para el servicio militar, dividiendo a los participantes en tres grupos: bajo, moderado y alto nivel de actividad cardiorrespiratoria (CRF, por sus siglas en inglés). Los hallazgos fueron claros: aquellos hombres que mantenían un nivel alto de CRF en su juventud tenían menos probabilidades de desarrollar cáncer en la adultez.
Números que hablan por sí mismos
Los datos no solo respaldan la importancia de correr, sino que también nos muestran el impacto concreto en la salud. Los hombres que mantenían un nivel de aptitud física alto en los primeros años de adultez (entre los 16 y los 25 años) presentaban un 20% menos de riesgo de cáncer de riñón y un 19% menos de riesgo de cáncer de cabeza y cuello en comparación con aquellos con un nivel de aptitud bajo.
Los beneficios no terminan ahí. Los hombres con buena condición física también tenían un 40% menos de riesgo de desarrollar cáncer de hígado, conductos biliares, esófago y vesícula biliar, y un 20% menos de riesgo de cáncer de estómago y colon. Pero el mayor impacto se observó en el cáncer de pulmón.
El gran ganador: el cáncer de pulmón
La reducción del riesgo de cáncer de pulmón fue impresionante. Los hombres con alta aptitud cardiorrespiratoria redujeron su riesgo en un 42% en comparación con aquellos con baja aptitud física. Aunque los investigadores atribuyen en parte este beneficio a los hábitos de fumar, es claro que una mayor actividad física tiene un impacto directo en la salud pulmonar.
¿Más actividad física siempre es mejor?
Aunque los resultados son prometedores, también se encontraron algunas diferencias a tener en cuenta. En el grupo de hombres físicamente activos, los diagnósticos de cáncer de piel y próstata fueron ligeramente más altos, lo que los investigadores atribuyeron al hecho de que estos hombres suelen pasar más tiempo al sol y se someten con mayor frecuencia a pruebas de detección de cáncer de próstata.
La clave para la salud futura
Este estudio no solo refuerza los beneficios de la actividad física para prevenir el cáncer, sino que también subraya la importancia de comenzar a cuidar nuestra salud desde la juventud. Para los hombres mayores de 40 años, nunca es tarde para empezar. Aunque la relación entre el ejercicio y la prevención del cáncer es compleja, incorporar correr u otras actividades aeróbicas en la rutina diaria es una de las mejores inversiones para nuestra salud a largo plazo.
Correr: un hábito fácil de empezar
Iniciar un hábito de correr puede ser más sencillo de lo que parece. No necesitas ser un atleta profesional para cosechar los beneficios. Con comenzar con unos pocos minutos al día, puedes mejorar tu salud y reducir significativamente tu riesgo de enfermedades graves como el cáncer. Así que, ¿por qué no ponerte las zapatillas y dar el primer paso hoy mismo? Tu salud futura te lo agradecerá.